lunes 3 de noviembre de 2008
miércoles 13 de agosto de 2008
Maria Guleghina en Pollença

Hoy, Miércoles 13 de Agosto a las 20 hs. tendrá lugar un esperado concierto, enmarcado en el Festival de Pollença, donde la soprano Maria Guleghina nos ofrecerá algunas de las más bellas árias de Giacomo Puccini y Giuseppe Verdi.
De ella se ha dicho que es un “milagro vocal”, una “soprano rusa que lleva a Verdi en sus venas”.

Maria Guleghina nació en Ucrania. En el ámbito de la música dramática, es especialmente reconocida por sus interpretaciones de Tosca. Su repertorio incluye también títulos como Aida, Manon Lescaut, Norma, Fedora, así como Lady Macbeth (Macbeth), Abigaille (Nabucco), Leonora (Il Trovatore), Oberto (La Forza del Destino), Elvira (Ernani) o Elisabetta (Don Carlo).
Empezó su carrera profesional en el State Opera de Minsk (Bielorrusia), y un año después hizó su debut en La Scala de Milán interpretando a Amelia, la protagonista de Un Ballo in Maschera.
Maria Guleghina ha actuado junto a figuras del canto y de la dirección como Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, Leo Nucci, Juan Pons, Renato Bruson, Jose Cura, Samuel Ramey, Gianandrea Gavazzeni, Riccardo Muti, James Levine, Zubin Mehta, Fabio Luisi, Claudio Abbado o Daniel Oren.
Con una voz que destaca por su potencia, calidez y fuerza, Maria Guleghina ha ofrecido recitales en solitario por todo el mundo: La Scala, Gran Teatre del Liceu, Lille, Sao Paolo, Carnegie Hall, Wigmore Hall, Suntory Hall, Osaka, Kyoto, Hong Kong, Roma, Moscú…
Maria Guleghina ha obtenido numerosos premios a lo largo de su intensa carrera. Entre ellos destacan el premio Giovanni Zanatello, la Medalla de Oro Maria Zamboni, la Medalla de Oro del Festival de Osaka, el Premio Bellini o el premio Arte e Operosita nel mondo de Milán.

viernes 27 de junio de 2008
Festival de Pollença

El próximo día 4 de Julio, dará comienzo el 47º Festival de Pollença.
Esa noche, en el incomparable marco del Claustro de Santo Domingo, podremos deleitarnos con la Misa de Réquiem de Giuseppe Verdi.
Dirigirá el maestro Nello Santi y la música vendrá de la mano de la Orquesta Sinfónica de Baleares.
En cuanto a las voces, acompañados por la Coral Universitaria de les Illes Balears, destacan los los magníficos solistas:
-Adriana Marfisi, Soprano
-Anna Smirnova, Mezzosoprano
-Joseph Calleja, Tenor
-Joan Pons, Barítono
Espero escribir dentro de unos días y compartir con vosotros las impresiones sobre la experiencia de presenciar este prometedor concierto.
martes 13 de mayo de 2008
Homer de Sevilla

En el capítulo, el 2º de la temporada 19, tras una curiosa lesión de espalda, Homer descubre que, al tumbarse, tiene una sorprendente voz de tenor.
Se le puede ver interpretando óperas como "La Bohème", "Aida", "El barbero de Sevilla"... tumbado boca arriba, claro.


Su fama comienza a aumentar poco a poco, y se convierte en una estrella de la ópera, de forma que es perseguido por un ejército de ancianas, sus groupies.

Hay un pequeño guiño a la película "El gran Caruso", ya que, según dice Homer:
He de rodearme de mis amigos de la infancia para mantenerme humilde.
Y bueno, no os desvelaré más sobre la historia con la esperanza de que llegue el día en que emitan por fin la temporada más reciente de la serie en nuestro país, ya que de momento se encuentra solo en inglés.
miércoles 19 de marzo de 2008
Alina Furman
Tengo el inmenso placer de presentaros, para quien no la conozca todavía, a esta maravilla de voz.
Se llama Alina Furman y, como podéis comprobar, es una soprano fabulosa.
Se llevó el Tercer Premio del último Premio Manuel Ausensi, aunque toda la gente que conozco, le hubiera dado el primero...
De momento, podéis deleitaros con su interpretación de esta aria de "La Dama de Picas" aunque, muy pronto, prometo ofreceros más noticias sobre ella!
lunes 17 de marzo de 2008
Premios Ópera Actual 2008

Artículo publicado en la pág. 21 de ÓPERA ACTUAL 108
Ópera Actual: Este curso ha inaugurado su 25ª temporada en el Metropolitan de Nueva York con Aida. Sin embargo ahora hay una renovación total en el Met, con el cambio de director, Peter Gelb. ¿Cómo le ha afectado?
Juan Pons: Nuevo director, nuevas ideas y nuevos cantantes. Pero después de 25 años sólo puedo sentir agradecimiento hacia este teatro. Han sido muchos años con muy buenos resultados. Siempre que se hacía Pagliacci era conmigo.
Ó. A.: ¿Es cierto que en el Met se amplifica a algunos cantantes?
J. P.: Hay quien asegura que sí, pero yo no lo he visto nunca. Lo mismo se dice de La Scala. Yo creo que para opinar se tiene que haber escuchado y éste no es mi caso. Pero tengo claro que si la amplificación denotara que hay altavoces, eso ya no sería ópera.
Ó. A.: Acaba de cantar Aida en el Liceu. ¿Qué significa para usted este teatro?
J. P.: Es mi casa. Yo me crié allí. La temporada que viene hará 40 años que entré en el coro y como solista debuté en julio de 1970. Estuve en el coro cuatro años y después empecé a hacer papeles secundarios y a ir subiendo. En los años 70 conocía a todos los acomodadores y tramoyistas. Pero desde su reinauguración esto ya no es lo mismo: he cantado Traviata y Macbeth en segundos repartos, y lo mismo con Aida.
Ó. A.: Su actual director artístico, Joan Matabosch, considera que en el Liceu no hay primeros ni segundos repartos.
J. P.: ¡Sí, hombre! Hay quién actúa primero en la función de estreno y quien actúa segundo. A eso, en todo el mundo, lo llaman primer y segundo reparto...
Ó. A.: En la última reposición en Barcelona de Aida volvía al primer reparto... ¿Se han suavizado las relaciones?
J. P.: Ha sido todo muy correcto, pero muy frío. A veces tengo la sensación de que me contratan para cubrir el expediente.
Ó. A.: ¿Volverá pronto?
J. P.: La próxima temporada participaré en un concierto junto a Jaime Aragall. En ópera escenificada, hay algo en 2012. También me ofrecieron un Melitone de La forza del destino, pero es un rol que no me parece adecuado para mi carrera.
Ó. A.: ¿Se siente mejor tratado en los otros teatros españoles? En Oviedo le ofrecieron un gran reconocimiento.
J. P.: Las experiencias que he tenido en los teatros españoles han sido muy positivas. Se trabaja bien. Es cierto que he tenido algún problema puntual, pero ha sido más con las personas que con los teatros.
Ó. A.: ¿Conoce la evolución de algunos de los jóvenes cantantes españoles?
J. P.: Conozco a alguno, como a Ángeles Blancas, con quien hice Gianni Schicchi. También he oído hablar de Mariola Cantarero, pero no he podido escucharla todavía. Éste es un país que da grandes voces.
Ó. A.: ¿Qué personaje ha representado más veces?
J. P.: Scarpia. Lo he hecho en más de 300 funciones. Es un personaje con el que se disfruta mucho, tanto a nivel vocal como dramático. Hay muchos Cavaradossi que me dicen que les gustaría hacer de Scarpia.

Ó. A.: ¿Y qué papel es el que más le gusta interpretar?
J. P.: Rigoletto, pero es muy cansado. Todo el peso de la ópera recae sobre ti y yo me entrego mucho. A veces las sopranos salen del saco llorando. Es una gozada... Esta temporada también lo he cantado en una gala en Mannheim y volveré a hacerlo en La Bastilla de París. El tiempo pasa para todo el mundo y es un papel muy duro. A nivel dramático me gusta interpretar a Falstaff, Scarpia y Tonio, y como cantante a Simon Boccanegra, porque pasa por todos los registros vocales, tienes que expresar ira, sentimiento, y muchos matices con la voz en el último acto, cuando muere. Cuando canto “Il mare, il mare...” todavía me emociono.
Ó. A.: Habla del paso del tiempo... ¿No estará pensando en retirarse?
J. P.: Pienso en reducir funciones, pero siempre salen cosas y al final no paras. Ahora me cansa más viajar y los cambios de horario, y evidentemente la voz se resiente, aunque todo el mundo diga que sigo en plena forma.
Ó. A.: ¿Verdi o Puccini?
J. P.: Yo soy Verdi. Con estos dos compositores siento una gran satisfacción, pero Verdi ha escrito más para barítono, aunque con Schicchi y Tabarro también disfruto mucho. Espero poderlos hacer algún día en el Liceu como tenía previsto. El año pasado tenía apalabrado al Liceu y a la Simfònica de Balears para hacer estos títulos en versión de concierto, pero el Teatro Real –donde estaba cantando– no me dio ni un día de permiso y lo tuve que suspender. Era para un recital benéfico en favor de la Fundación Clarós que lucha contra la sordera profunda. Me supo muy mal porque todo el mundo colaboraba desinteresadamente. Al final Montserrat Caballé me sustituyó con un recital.
Ó. A.: ¿Le influyen las críticas?
J. P.: Sí, siempre hago caso a las críticas. Si son muy malas primero te enfadas mucho, pero después piensas y, si tienen razón, les hago caso.
Ó. A.: ¿Piensa estrenar algún nuevo papel?
J. P.: Estoy preparando un Requiem de Verdi para este verano en el Festival de Pollença, en el que cantaré la parte de bajo. Después lo haremos en Ciutadella.
Ó. A.: Cantar de bajo es una vuelta a los orígenes.
J. P.: Sí, empecé de bajo y fue precisamente Montserrat Caballé quien, durante unos ensayos de Aida, me dijo que probara como barítono. La temporada pasada debuté en Italia Francesca da Rimini, que tiene dos escenas muy buenas para barítono. Me hubiese gustado hacer algún mozart, como el Conde de Le nozze, pero ahora ya es demasiado tarde. Aunque me han ofrecido Don Pasquale en Toulouse para 2010.
Ó. A.: ¿Por qué ya no hay grandes voces?
J. P.: Actualmente hay muchos cantantes que a pesar de haber llegado a la cúspide siguen teniendo muchos defectos de principiante. Hoy en día se valora la juventud, el físico, saber actuar... Aparecen muchos cantantes apoyados por grandes discográficas, son muy buenos pero con carreras muy cortas. Antes hacíamos más caso a la música y a la palabra. Ahora se hace más caso a la retina.
Ó. A.: Algunos opinan que los conservatorios enseñan de manera estandarizada.
J. P.: No lo sé, pero lo que no se puede pretender es que todo el mundo cante igual. Hace falta encontrar sonidos atractivos, redondos, que la voz corra sin esfuerzo; si la castigas tarde o temprano lo vas a pagar. Kraus decía que se estudia canto para cuando no puedes cantar.
Ó. A.: Pues en su anecdotario personal figura alguna actuación incluso con fiebre.
J. P.: Sí, recuerdo en el Liceu un Simon con Freni y Carreras en el que no podía ni hablar. Pero con inyecciones y el médico a mi lado al final la voz salió. Lo mismo me ocurrió en el Palau Sant Jordi en una gala para el Liceu y en un concierto en Maó. Ahora no lo haría, pero entonces tenía que salvar la situación. Aquella actuación en el Liceu me costó un mes sin poder cantar y tuve que suspender una Butterfly en La Scala. Aprendí la lección.
Ó. A.: Este mes recibe el Premio ÓPERA ACTUAL.
J. P.: Es un premio que me hace mucha ilusión porque es el reconocimiento a una carrera. Estoy muy agradecido y espero que la revista siga haciendo un trabajo tan bueno.
martes 11 de marzo de 2008
Puccini Reconquista la Scala

Es del Corriere de la Sera y está escrito por Paolo Isotta.
Es bastante extenso, así que resumiré en unas pocas líneas cuales han sido las primeras impresiones.
Por lo visto, al exigente público de La Scala no le gustó demasiado la escenografía. Estaba realizada por Luca Ronconi (Dirección escénica), Margherita Palli (Escenografía) y Silvia Aymonino (vestuario).
Ls tres escenarios tenían en común una especie de cuadrilátero irregular que por lo visto, nadie entendió. En Tabarro, un color naranja, de estilo divisionista, simbolizaba la puesta de sol. En Suor Angélica, una norme estatua de la Virgen María junto al niño Jesús (aunque también podía estar simbolizando a la propia Suor Angélica). Y en Gianni Schicchi podía verse un perfil de Dante y unas imágenes de florencia a carboncillo.
Lo más desconcertante fue el vestuario de esta última ópera. Resulta que todos vestían de principios del S.XX, salvo Gianni Schicchi, que vestía a lo medieval.
No se sabe si se trata de un error o de una decisión deliberada, acorde con estos nuevos tiempos donde se están haciendo cosas tan raras con bellas obras clásicas, que a veces no hacen sino destrozarla.

En cuanto a los cantantes, cito literalmente:
"El Protagonista absoluto de la noche es un gran artista como Juan Pons, del cual no cesaremos nunca de admirar su dicción"
Teniendo en cuenta que la mayoría del elenco es de nacionalidad italiana, supone algo muy positivo que se destaque la dicción del único español de todo el cast.
Por el contrario Paoletta Marrocu, no salió muy bien parada, pero bueno, un mal día lo tiene cualquiera ¿no?
Un día de estos colgaré un video que demuestra lo exigente que es el público de La Scala. No es un tearo normal y corriente, es EL TEATRO por antonomasia. En su escenario, hay muchas carreras que han despegado espectacularmente, aunque también hay otras tantas a las que, tras un error, les ha costado mucho levantar cabeza.
Siguiendo con algunos comentarios:
"La interpretación de Frugola de Annamaria Churi, merece una ovación"
"Barbara Frittoli, desempeña una Suor Angélica que nos llena de emoción, aunque abusa del Vibrato en las notas agudas, y ello provoca que su voz no se registre con pureza"
"En Gianni Schicchi, las conversaciones rápidas de los personajes, resultan incomprensibles"
Buenas palabras se lleva,por su parte, el Director musical, Riccardo Chailly, por ejecutar a la perfección la obra de Puccini:
"Dirige de un modo, sencillamente, perfecto"
En fin amigos. Pronto podremos tener esta producción en el Teatro Real de Madrid. Lo cierto es que tengo curiosidad por verla. El año pasado, tuve la suerte de asistir a una maravillosa representación de Il Trittico en el Theatre du Capitole, de Toulouse, y aunque la producción era algo modernita, especialmente Gianni Schicchi, me gustó mucho.
En el fondo había básicamente un gigantesco marco de pan de oro, con recargados ornamentos, y la verdad es que producía un efecto muy interesante.
Si encuentro fotos las colgaré.


